Desde el inicio de la operación militar rusa, las autoridades de Kiev han reclutado a unos 7.000 mercenarios extranjeros en Ucrania, según declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zakharova.

«Occidente apoya a los nacionalistas ucranianos, los apoya no sólo con armas, sino simplemente con personal».

La mayoría de los combatientes proceden de Polonia, Estados Unidos, Canadá, Rumanía y Georgia.

Al mismo tiempo, sostiene Zakharova, las autoridades de algunos países están en contra, pero no pueden resistir la presión de Washington. Según ella, las embajadas ucranianas están reclutando mercenarios con el apoyo de las autoridades estadounidenses.

A los pocos días de la intervención de Rusia en Ucrania se supo que muchos mercenarios extranjeros estaban de forma activa en Ucrania, lo cual nos da una idea de que los avisos de OTAN ante la inminente invasión de Ucrania era en realidad una provocación bélica contra Putin, estos mercenarios extranjeros ( algunos de Hispanoamérica como un comandante de Bolívia ) prestan sus servicios y experiencia en defensa del gobierno de Zelenski ( un actor de cine para adultos de serie » B » y desconocido en todo el mundo aún siendo presidente del gabinete ucraniano con una inexplicable fortuna de más de mil millones de dólares en paraísos fiscales fuera de Europa ). El llamado conflicto de Ucrania, no es más que la intervención de V. Putin ante la amenaza de la proximidad de bases de OTAN, Tratados internacionales vigentes y heredados de la antigua URSS que han sido incumplidos y violados por OTAN. En vez de funcionar la maquinaria de la diplomacia se ha hecho todo lo contrario y OTAN ha pedido a UE ayuda contra Rusia enviando desde el formato de la Unión Europea todo tipo de material militar avanzado, aunque en las primeras partidas enviadas mucho o parte del material estaba obsoleto o inservible.

Lo más llamativo del conflicto, supuesto conflicto, porque todo hace indicar que es una guerra provocada por OTAN para amortiguar la gran reacción de protesta en todo Occidente contra la operación COVID, donde cada vez aparecen más personas afectadas por efectos adversos a las inyecciones con productos génicos experimentales ( se ha sabido que en algunos países las últimas remesas o cantidades de viales ( 3ª y 4 ª ) estaban separados únicamente con placebo ( 30 % ) y otra parte ( 70 % ) de componentes altamente nocivos, también de que las dos primeras dosis de inyecciones – pauta completa – en un 80 % eran placebo ).

La impopularidad que arrastra el magnate G. Soros en todo Occidente ha supuesto que su apoyo a la defensa de Ucrania caiga de forma importante, sobre todo al aparecer información extraoficial de suministros e intrucción a unidades de mercenarios incorporadas desde hace años en zonas sensibles de Ucrania, una de estas unidades repletas de mercenarios sionistas instruidos para aparecer de » nazis » o de » nacionalistas fascistas » cuando realmente la mayoría desconoce que están controlados y vigilados por intermediarios del oligarca Soros ( el de las » Primaveras Árabes » y de la Open Society ). Algunos envíos de armas -ya normalizado el envío por otros envíos de gobiernos de OTAN- procedían directamente y haciendo escala en el Estado de Israel. Tanto Putin como Zelenski se han acusado mutuamente de ser » nazis «, lo cual nos da una idea por donde van los tiros.

Se ha sabido que en algunas naciones de la Unión Europea, de forma confidencial y acordada entre grandes multinacionales o cadenas de supermercados han subido los precios un 30 % para aportar el envío de armamento militar a Ucrania. Así con fuertes subidas del petróleo y los suministros de energía de forma general. Las tan repetidas sanciones a Rusia han sido más simbólicas que reales, el rublo se ha vuelto más fuerte, y la propia Alemania paga en rublos a Putin, más de 1500 millones de euros a la semana solo en la compra de gas ruso. Como estamos viendo es la pura hipocresía. Las primeras protestas que se detectaron en Rusia ( unos 16.000 detenidos ) estaban vinculadas al magnate Soros, a través de activistas locales y extranjeros, captados ( reclutados ) con dineros, agitadores directos o indirectos moviendo a las masas descontentas por todo tipo de asuntos.

Las cifras de fallecidos en la intervención de Ucrania hay que tomarlas con cautela, según Rusia han muerto unos 16.000 rusos y otros tantos ucranianos. Zelenski dice que son más de 20.000 los rusos muertos en el conflicto y las bajas o víctimas mortales ucranianas unas 8.000. Según otros expertos de Inteligencia no llegan a 5.000 las de los bandos en total, esto se debe a que la torpeza del gobierno ucraniano ha creído que miles de civiles eran militares rusos y de alguna manera algo similar por Rusia. El caso más llamativo fue en una determinada zona cercana a Mariupol, donde la población civil ucraniana estaba secuestrada por militares del batallón AZOV, si intentaban huir disparaban contra ellos, no importaba si eran niños, mujeres o ancianos. En concreto se ponía especial celo en los varones, que según Zelenski dictó un decreto para que todo hombre de Ucrania en edad militar estuviera obligado a participar y luchar en la contienda, esto en realidad es un crimen como es sabido, pues desde hace décadas no existe ni con Ucrania la obligación de entrar en el Ejército o defender la nación por diversos motivos legales e internacionales. Testimonios de civiles prorusos y ucranianos han confirmado estas informaciones, aparecen videos del Ejército de Rusia en zonas intervenidas de Ucrania donde aparecen militares ucranianos movilizados obligados a disparar a matar a : ciudadanos ucranianos capturados, es decir contra la población civil. Algunos casos más que llamativos han sido el de una anciana asesinada delante de su familia, otro de niños con los abuelos. Muchos de estos militares ucranianos movilizados y obligados a disparar contra la población civil, fusilamientos, se negaron a participar alegando que eran población civil a proteger, al momento fueron detenidos estos militares ucranianos por sus compañeros militares, realmente declararon que se trataba de mercenarios y terroristas con el uniforme del Ejército de Ucrania, algunos en activo completamente ebrios, lo cual facilitó la huída de los detenidos militares alcanzando la zona controlada por Rusia, allí se entregaron a las autoridades militares. Es la otra guerra que no aparece en las televisiones de G. Soros. El caso es que Rusia fue expulsada hace unas semanas de la Junta de los Derechos Humanos de la ONU, donde habitan países como Arabia Saudí ( que permite bodas con menores de 12 años. )

Si la presión propagandística del COVID fue terrorífica, una nueva aparece en apoyo de Ucrania, aunque hay un problema de marketing detectado, pues apareció un lema de » NO A LA GUERRA » y esto suponía que la gente no optara por bando alguno, un serio problema para los oligarcas del triángulo, luego más tarde se incluía una imagen de la bandera de Ucrania con tal lema, pero ya era tarde. Es evidente que gente de gran poder financiero ha buscado el conflicto bélico y aunque Putin ha caído en la trampa lo cierto y es verdad que ha salido airoso y se ha vuelto más fuerte, hay que reconocer que en los primeros días el apoyo mediático de los rusos a Putin cayó de forma importante, pero la popularidad de Putin ha salido reforzada, sin olvidar que ambos contendientes se acusan de » nazis «, algo insólito para estos tiempos, lo cual demuestra que todos buscan revivir la mala prensa contra el NacionalSocialismo o contra los movimientos patrióticos antes de la Segunda Guerra Mundial. Sea como fuere hay algo raro en este conflicto que no escapa a nadie, ya se ha dicho y comprobado que los Tratados Internacionales se violaron y Putin avisó con antelación, meses de avisos aunque negando intervenir en Ucrania. La torpeza de la OTAN y la propaganda en la facción masónica en Occidente no tiene límites, pues se supo que aparecieron ducumentación y todo tipo de datos de laboratorios, en suelo ucraniano, destinados a experimentos de virus y proyectos de ataques terroristas vinculados a : OTAN. Los montantes de dineros y recibos quedaron reflejados en las administración de los inmuebles y custodiada, luego compartida a diversas fuentes de información. Esto último ha sido otro argumento, de peso e importante, para justificar, todavía más, la intervención de Rusia en Ucrania.

En toda esta locura de tiempos, una era muy convulsa, otro aspecto llamativo fue la aparición de » Erdo » ( Erdogan ), el presidente de Turquía, ( colocado en el gobierno por G. Soros ) y que ha producido hace años la encarcelación de más de 20.000 ciudadanos otomanos por el simple hecho de pensar diferente al dictador ( ha metido en prisión a policías, militares, jueces, abogados, inginieros, etcétera ), se ofrecía de : » mediador «. Aunque pueda parecer una nota simpática o de burla, lo cierto y es verdad que la prensa de Soros había olvidado la gran amenaza que suponía ( y supone ) Turquía y su Erdogan para Grecia, hasta Macron cerraba grandes acuerdos comerciales para envío de material militar y aviones de combate, algunos de Francia adicionalmente patrullando la zona entre Grecia y Turquía. Lógicamente Grecia recibía este material ante la gran amenaza de Turquía. Por eso se dice que la designación de Erdogan como » mediador » es más que llamativa, y hace pensar hasta al más dormido.

Es significativa la participación, en este conflicto, de España, no ha parado de enviar abundante material, desde chalecos de protección ante metralla, fusiles, lanzagranadas, ametralladoras, etcétera, el día 21 de abril del 2022 el gabinete de Sánchez anunciaba otro envío más y adicional de 200 toneladas de armamento militar a Ucrania, mientras algunas ministras declaraban que » la violencia machista es un asunto de todos, no a la violencia «. ( Se puede comprobar, perfectamente, que » las risas van según los barrios «, dice un refrán popular en España, se puede recambiar barrios por naciones y se comprende mejor el refrán. )

Lo mejor que puede ocurrir, lo más sensato, para Ucrania es que Zelenski ( hombre demócrata que ha prohibido a todo partido político a los pocos días del inicio de la intervención de Rusia en Ucrania ) dimita, cesen las actividades los contendientes y no se extienda el conflicto ( la facción masónica en Occidente realmente busca que continúe el conflicto armado entre europeos ), además de un nuevo gobierno en Ucrania con el respeto de Rusia. Las partes intervenidas o zonas añadidas a Rusia no volverán a Ucrania como garantía y mensaje para el futuro evitando nuevas impertinencias de OTAN, y solo volverán, si quieren los rusos, a Ucrania con un deseo de comicios o consulta. Y así dejemos de ver a gente simpatizante de Rusia atada a las farolas, y torturadas por ucranianos engañados ( como la mayoría de occidentales hoy ), con la acusación de que » ellos estaban hablando en ruso «. Y para el resto de mortales en todo el mundo mantenerse de forma » neutral » en el conflicto, pues todo lo que apoya Soros, como regla matemática, es malo para Occidente y para el planeta, aunque aparezca con palabras amables. Es la máxima.