Aún sabiendo que el Liberalismo como el Comunismo son sistemas políticos condenados por Roma ( la Iglesia Católica ) nadie se consideró apto para limpiar un pequeño monumento a un general liberal que se remonta al s. XIX, ni siquiera el que se ahogaba con las protestas, por tanta desidia, se dignó en ir a limpiarlo.

Para explicar el origen del monumento hay que remontarse al año 1874 durante la Tercera Guerra Carlista. En la zona en que ahora se encuentra el monumento tuvo lugar un duro enfrentamiento entre liberales y carlistas, en el que unos 15.000 soldados carlistas trataban de repeler el ataque de unos 40.000 soldados liberales. El general Concha, al mando de las tropas liberales, resultó muerto en batalla y sus fuerzas derrotadas. Unos años después, en 1879, se erigió el monumento que ahora protagoniza esta historia.

Sobre el terreno, en Abárzuza, ( Navarra ), un representante del grupo carlista explica su humana postura, ya simbólica, aprovechando así enviar un mensaje a los hipócritas políticos y autoridades de la España actual, con lo cual se resume en una lección de humanidad y respeto al bando contrario, no sin polémica aunque del mismo modo tendrían la misma consideración el rey San Fernando ( acompañado del infante Alfonso X el Sabio ) con las construcciones de los enemigos anti-occidentales en la Reconquista de Sevilla. Aunque el Liberalismo consiguió victorias ( y derrotas ) en aquella España del s. XIX, lo cierto y es verdad que otro general ( Franco ), verdadero patriota occidental, que combatió y venció rotundamente, en el s. XX, al Liberalismo y al Comunismo ( herramientas de la Masonería ), respetó, estos tipos de monumentos y, ordenó su mantenimiento, ya que no dejaba de ser también un general español en su tierra. Para la Gazeta Occidental estima que esto, en el fondo, es un asunto de megapolítica, aspecto este que es ” odiado ” por los masones.