Diversas agencias oficiales en todo el mundo declararon hace meses que muchas muertes atribuidas al letal virus, jamás antes visto uno y con tanta peligrosidad, no eran realmente causadas por el ” virus ” asesino del COVID-19. Meses antes en Italia, en el 2020, comprobaron que NI UNO de los fallecidos en la ” primera ola ” tenían el peligrosísimo ” virus “, fallecieron de otras patologías y de trombos. En España no se realizaron autopsias, de forma general, unas veces por miedo e ignorancia de los familiares con respecto a las medidas negligentes de los políticos en el gobierno de la nación otras veces realizaron autopsias por deseo de la familia detectando finalmente que su familiar no había muerto por y con COVID.

Los test PCR, que si bien se estiman su utilidad para det. procesos de análisis, no facilitaron ayuda para evitar más histeria provocada por la prensa patrocionada por el Sistema masónico en todo Occidente. Al parecer se constató con un genetista germano que había propuesto unas secuencias limitadas para el proceso de protocolo científico de las pruebas, estas secuencias mínimas detectaban a personas sanas con COVID-19, otros especialistas en sus laboratorios viendo el cariz que tomaba el asunto efectuaron pruebas exclusivamente con material no humano, famoso fue el caso de la papaya, aún de otros líquidos y elementos. Algunas veces se mezclaban material humano con estos y según la temperatura del ambiente, hiciera más frío o calor, o según la preparación -de fábrica- de los aparatos PCR daban más positivos o más negativos. Innumerables casos de personas que accedieron a varias pruebas de PCR y en menos de una hora obtuvieron dos negativos y dos positivos, o casos de positivos que al llegar a un centro sanitario sufrían de nuevo estas pruebas alcanzando diez test negativos consecutivos.

Es decir, con unos supuestos y limitados e inservibles datos y referencias del ” virus ” han consignado las cifras oficiales para aumentar el fenómeno del COVID-19 incluyendo a supuestos contagiados como enfermos. Los más llamativos han sido los encontrados en el mundo del deporte de élite de grandes aficionados, donde los jugadores detectados con estos test defectuosos -de origen- por precisas secuencias de identidad del ” virus ” al poco seguían entrenando y convocados para la disciplina deportiva, rodeado de participantes visitantes de indistinta procedencia en los continentes, al finalizar estos encuentros daban negativo en los test PCR.

En la prensa dominada por accionistas masones en todo Occidente, el panorama se ha comprobado que era similar. En mesas rellenadas de invitados sin mascarillas aparecían y siguen apareciendo ” expertos ” ( gente con algún título que se ha prestado a oscuros intereses sea por motivos materialistas sea por políticos ) induciendo a la gente a cerrar sus negocios de sustento de vida y evitar el contacto en grupo. Naturalmente estos ” expertos ” no están ahí por casualidad, deben de mantener una línea productiva para el programa de noticias o de entretenimiento, y se basaban en la única y máxima ref. conocida : el débil test de PCR, ya inservible. Y, mucha gente empezó a sospechar de esta prensa cuando veía que no aparecían voces críticas o simplemente no se daba voz a otros profesionales ya algunos catedráticos o presidentes decanos del Colegio de Biólogos. Llevamos prácticamente un año con el fenómeno del COVID-19 y el virus se ha comprobado que es menos letal que un simple resfriado.

La histeria colectiva producida es de proporciones magnas, jamás antes vistas, eso unido al miedo, al abuso y a ser multado por no llevar mascarilla al aire libre y en la vía pública ha supuesto todo tipo de situaciones tanto para la gente embaucada por la prensa ( a través de los políticos y los intereses de determinadas farmacéuticas ) como para las personas precavidas y desconfiadas de los partidos políticos ( propuestas de sanción, detenciones, lesiones, etc. ), famosos estos partidos por sus siglas y la corrupción en España. Pero es que, en España, hasta los partidos políticos de nuevo cuño, ( sionistas y al mismo tiempo llamados por los comunistas de ” ultras ” ) instalados en el Congreso de los Diputados, aparecen como firmes defensores de la mascarilla, de los test PCR, y sobre todo de las vacunas con agentes contaminantes y tóxicos y de la obligación de experimentar con la población. ( La información es pública y se puede consultar perfectamente todavía aunque muchos enlaces de información interrelacionados han sido censurados o eliminados por presión política ). ( Se calcula que cientos de miles de cuentas en famosos portales de YTB han sido afectados en mes y medio para el 2021, un año antes se anunció que las famosas redes sociales y plataformas de material multimedia iban a ser controladas como herramientas de los gobiernos masónicos de turno en Occidente ).

Ante tanta resistencia de alguna gente bien informada, que ya sabía que esto del COVID-19 ha sido una operación masónica de envergadura, involucrando a todo tipo de agentes sociales y políticos, e institucionales, inscribieron, algo único jamás visto hasta la fcha., era el térm., de ” asintomático “, aunque todavía nadie ha podido descifrar qué quiere decir realmente, para la gente sana, es decir a : falsos pacientes. Ya que suponiendo la existencia del ” virus ” se considera a enfermo aquel que manifiesta estado de dolencia o contaminación, generalmente y previamente por vía externa ante un sanitario o facultativo. ( Véase el térm. original y fidedigno de síntoma ). Pero contra la naturaleza de la medicina y los protocolos oficiales de la ciencia ( vamos a decir la oficial ), seguían apareciendo en prensa ” expertos ” que hablaban de pacientes asintomáticos. No solo estamos antes la desvirtualización de la medicina y el rigor científico, hablamos de gente desalmada que mantiene un discurso absurdo y surrealista para simplemente continuar, ya a duras penas para muchos, el negocio del ” virus ” y su PCR.

Aparecieron documentos de entes públicos y sanitarios, además de privados, donde se anunciaba la instalación de un virus hace años, se llamaba : COVID-19. Aún de que todavía no se había declarado la famosa ” pandemia ” ( se cambió el significado del térm. hace poco tiempo ) y algunas farmacéuticas ya tenían hace años vacuna contra este ” virus ” ( de la familia del coronavirus ). Naturalmente la población no fue informada de esto por la prensa generalista en manos de accionistas con intereses al mismo tiempo en estas farmacéuticas especilizadas en ” vacunas “. Las vacunas que se han producido por estos laboratorios ( farmacéuticas ) como los que la familia Gates y Soros tienen invertidos ingente cantidad de dinero, transportan : veneno, es decir, sustancias tóxicas, que producen : cáncer y otras patologías interrelacionadas. Ahora, estas farmacéuticas desarrollaron unas especiales vacunas pero centradas en alterar el ARN. Los efectos a corto plazo se han constatado, son leves, a largo plazo : esterilidad, cefaleas, e incluso problemas del corazón. ( El cuerpo del vacunado detecta a agentes extraños, estos agentes extraños están prediseñados para interactuar en la actividad celular e intracelular, por lo que la reacción natural previsible es adversa a largo plazo, causando la : muerte ). Han sido varias vacunas con separados formatos y distintas modalidades de tratamiento, pero de alguna forma se sospecha, al menos, que se ha vacunado a gente sana, debido al miedo originado por intereses de algunas farmacéuticas a través de los políticos y estos a su vez con la prensa del Sistema.

El que alguien sea experto en algún campo de la vida no es sinónimo que, el sujeto en cuestión, no lo haga en alguna vez de su vida o pueda hacerlo, o mejor dicho no lo aproveche para buscar un mal a terceros, así un criminal podrá ser experto en abrir puertas o accesos y no significa que haga el bien. Ser ” experto ” solo es tener más conocimientos o práctica que otro sujeto, siendo reconocido de forma oficial o a base de su esfuerzo o desarrollo profesional y como es sabido no necesariamente dentro del campo de la ciencia.

No tenemos ” expertos ” tenemos ” brujos ” o apurando : gente vendida. Lamentablente la realidad supera a la ficción.

Según ha podido saber la Gazeta Occidental, por fuentes consultadas de personal médico, cuando aparecen nuevas cepas* o variantes significa que el supuesto ” virus ” está debilitado, así se pudo constatar hace unos días por la prensa oficialista* que anunciaba la existencia, solo en Gran Bretaña, de al menos más de 550 variantes ( naturalmente esto es una prueba más de la ausencia no ya del rigor científico sino de datos sin sentido, pues al parecer para que aparezca una variante tiene que ser localizada entre uno de diez millones de sujetos aproximadamente para el ciclo estadístico de enfermedades infecciosas ). Sin contar las detectadas en Brasil, Sudáfrica y en otras partes del mundo hace algo más de una semana. Es por eso, que el pueblo bien informado, ya llame a la gente engañada y colaboradora de la inmensa trama de ” tragacionista “, para la operación masónica del COVID-19.