El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) ha admitido que la organización ( CDC ) ha engañado al público a lo largo de toda la pandemia de coronavirus, dando marcha atrás en su afirmación de que COVID-19 es un virus en el aire.

» Los CDC están actualizando actualmente sus recomendaciones con respecto a la transmisión aérea del SARS-CoV-2 «, explicó el CDC en una nota publicada a principios de esta semana.

» Esto fue un error por parte de nuestra agencia y me disculpo en nombre de los CDC «, dijo John Brooks, director médico de la Respuesta de Emergencia COVID-19 del CDC, mientras estaba en una llamada con profesionales médicos el lunes.

Las directrices actualizadas señalan que el COVID-19 » se cree que el virus se propaga principalmente de persona a persona «. Es decir por vía interna, heridas o zonas infectadas, donde el sujeto contagiado tiene unas defensas inmunológicas extremadamente débiles y hay tan solo una ínfima probabilidad de un 1% de contagio ó incluso todavía menor. El COVID-19 no tiene letalidad alguna, nadie fallece por este supuesto virus no aislado ni secuenciado científicamente, sus supuestas trazas no hacen estimar protección de ninguna clase, pues no se ha encontrado vulnerabilidad en sujetos aún con edad avanzada, solo en aquellas personas que están extremadamente débiles y con muchas otras patologías previas y no relacionadas con virus necesariamente. Es decir, un resfriado común o catarro es más peligroso que el COVID-19. Alguien que ha mantenido contacto con pacientes o ha sufrido esta aparente pandemia ( por COVID-19 ) se vuelve autoinmune a nuevos contagios, brotes o rebrotes, aún de olas. ( Según datos oficiales y baremos actualizados en las últimas horas de fuentes del gobierno de EE.UU. )

Se desconoce el tiempo que tardarán el resto de gobiernos en el mundo en aceptar esta evidencia y constatación oficial de los máximos expertos y responsables en el campo de la prevención de enfermedades en EE.UU.

Por lo que las mayoría de las causas de fallecimientos por COVID-19, que quedaron estimadas en tan solo un 6% ( en EE.UU ), se cree que se debían al pánico, ansiedad o estrés provocado, estados alterados del sistema nervioso de las personas ingresadas y agravadas por negligentes respuestas del personal sanitario al administrar fármacos que agravaban o perjudicaban la salud o aumentaban el ritmo cardíaco, en concreto taquicardias o trombos y mini-trombos ( cuadros de ). P. ej. un exceso de oxígeno en la sangre que el supuesto paciente no podía quemar en los tratamientos y que al estar inmovilizados o amarrados, el corazón quedaba colapsado, y por tanto fallecían. Una simple aspirina hubiera bastado para los supuestos pacientes de resfriados, con otras patologías severas y tolerantes a, habría ayudado al motor del corazón sin necesidad de » ventiladores » [ respiradores ] ( que lo que hacían, realmente, era agravar el estado de salud del supuesto paciente ).

Tras este comunicado, el gobierno en España ha paralizado la compra de test de PCR.