ETA fue una creación de CIA y, el GAL por Felipe González


 

«El Gobierno español ha hecho un considerable progreso combatiendo a ETA en los últimos dos años y pronto conseguirá acabar con el núcleo de la organización terrorista vasca. ETA está plagada de líderes ineficaces, fondos inadecuados, bases bajas y escasez de nuevos reclutas», se apunta desde la CIA. A renglón seguido se recuerda que «el gobierno del primer ministro Felipe González, que muchos pensaban sería blando con el terrorismo, se ha mostrado implacable en la resolución para erradicar ETA a través de una combinación de concesiones políticas a la minoría vasca e intensificando los esfuerzos legales». En sus más de veinte páginas, encontramos un detallado esfuerzo por adentrarse en las aguas pantanosas de los llamados Grupos Antiterroristas de Liberación.

Tras un largo párrafo censurado, el documento sigue con una reflexión: «Si la supuesta participación de Madrid es confirmada, las credenciales democráticas del gobierno español y del Partido Socialista estarían seriamente manchadas». En una nota a pie de página, el dossier no se olvida de que no se trata de la primera vez que se combate a ETA desde la ilegalidad y que ya habían aparecido en el pasado como Anti Terrorismo ETA (ATE), la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A) y el Batallón Vasco Español.

Además, esto confirma la corrupción instalada en el Partido Socialista Obrero Español, antes de aprobarse la masónica Constitución Española de 1978. Pues está comprobado que el almirante Carrero Blanco fue asesinado por La Masonería a través de CIA. Unos cursos de verano de especialización, perfeccionamiento y colaboración con OTAN, militares españoles de alto rango propiciaron los detalles de itinierarios o ruta de la comitiva del almirante español. Por si fuera poco, también confirma la mafia incrustada en el Sistema del 78 con el ya famoso ” Expediente Royuela “, donde tanto el ex-presidente del gobierno y su familia recibieron fuertes sumas de dinero por diversos conceptos, mediante transacciones bancarias, cifras que sobrepasan los cientos de millones de euros antes pesetas. Para esta organización terrorista del GAL se usaron fondos públicos de la nación para ” ajustes de cuentas ” ( asesinatos de inocentes ), miles de millones de pesetas, dineros malversados que recuerdan al caso de ERE, en Andalucía, que acabaron en muchos casos en casas de citas y casinos, ya en euros.

 

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El organigrama que publicó la revista jeltzale Euzkadi en 1984.

 

 

 

El proceso de ETA

ETA no nació en los seminarios como se repite machaconamente, fundamentando el aserto en aisladas actuaciones de unos pocos miembros del clero que dieron soporte logístico a los terroristas a títulos individual. Pero ETA es anterior a esto.

En secreto se instaló en el suntuoso castillo Rothschild de Cernay la Ville un grupo de gudaris que recibieron una esmerada formación militar.
Entre mayo y julio de 1945 se produjo un intento serio por parte del Gobierno Vasco en el exilio para derribar a Franco.

José Antonio Aguirre, tras asumir en 1941 la representación del Gobierno Vasco en el exilio, intentó negociar directamente con Hitler su apoyo a las aspiraciones independentistas vascas, pero su propuesta fue rechazada. Y como a Aguirre le daba igual la carne que el pescado con tal de conseguir sus fines trasladó su “gobierno” a Nueva York.

Jose Antonio Aguirre, mantuvo contactos con los servicios secretos USA ( entonces llamados OSS : Oficina Servicios Estratégicos ). Años después, en 1947, la OSS se convertiría en la CIA. La OSS estaba controlada (creada y financiada) por Nelson Rockefeller ( oligarca masón ) mediante la Oficina de Asuntos Interamericanos. En sus reuniones participaban una serie de masones vinculados con la Jerarquía Iluminista ( La Banca Judía Internacional, La Masonería ). Aguirre consiguió que el Departamento de Estado USA le financiara a cambio de aceptar sus intereses y trabajar como agente de información (lo reconoce el propio PNV en su web donde dicen : “En América mantuvimos contactos con gran parte de los políticos del continente, especialmente con el Departamento de Estado mediante las Delegaciones que el Gobierno vasco creó“). El concepto de Aguirre pasaba por crear un movimiento panamericano con el que oponerse al hispanoamericano, todo, por supuesto, bajo dominio USA y el control subsiguiente de Rockefeller (grandes intereses en Unit Fruit que de facto controla varios países caribeños). Para ello Aguirre contaría con unos buenos servicios de información en España mediante los masones infiltrados, especialmente en la democracia cristiana. Pero también tenía sus propios agentes tolerados por el régimen franquista.

Aguirre controlaba las “casas vascas” (euskal-etxeak) de Filipinas e Hispanoamérica y muchos contactos de numerosos empresarios de origen vasco. También mantenía buenas relaciones con mandatarios de origen vasco: criptomasón democristiano de Perú: Manuel Prado Ugarteche, el presidente populista de Ecuador: José María Velasco Ibarra, el presidente masón chileno elegido por el Frente Popular: Pedro Avelino Aguirre Cerda y el presidente masón, socialista y mafioso de Cuba: Fulgencio Batista Zaldívar.

Jesús Solaum (dirigente PNV, interlocutor con nazis, describe la actividad de Aguirre): “Aguirre viajó por América “latina” organizado y respaldado por USA“. Oficialmente Aguirre pronunciaba conferencias sobre Panamericanismo en nombre de la Universidad de Columbia, pero oficialmente nunca trabajó para dicha universidad. La realidad, la práctica, era que iba para poner a disposición de los servicios secretos USA la tupida red de centros “vascos.

Lehendakari y PNV estaban dispuestos a todo, lo primero era que el PNV abandonara su confesionalidad católica, una de sus bases fundacionales y así poder ser aceptado como agente político de los intereses de los Rockefeller y Rothchild pues la única confesionalidad que le admitían es la del enriquecimiento de sus jerarcas. El lema fundacional del PNV (Dios y las viejas leyes) era historia.

Con esta nueva traición a España y a sus propios principios de partido, Aguirre conseguía la promesa de que, al caer el franquismo, se produciría un proceso de autogobierno para el País Vasco con la hegemonía política del PNV, fiando todo al apoyo exterior con los que había pactado la disolución de España (OSS o CIA), masones Rockefeller y el Presidente (masón) Delano Roosvelt, así como la jerarquía iluminista comandada por la banca Rothchild. El plan incluía la anexión de Navarra.

Para conseguir el apoyo pleno, el gobierno Aguirre debía construir en el exilio el embrión de un aparato estatal, y unos cuadros de oficiales militares. Así se organizó el Euzko-Naya (Voluntad Vasca) una especie de guerrilla maqui en el interior que servía como fuerza de agitación al modo de la actual kale-borroka. Con el tiempo lograron el control de la Brigada Vasca, una brigada aún existente formada por los combatientes en el exilio y enrolada en el ejército francés bajo el mando del general masón De Gaulle. [ De Gaulle al final de sus días se convertiría en un anti-masón, de ahí que La Masonería provocara los famosos disturbios del Mayo del 1968 ].

El juez “mediático” y narcisista hasta lo amanerado, pero inculto Javier Gómez Bermúdez en vísperas de las Elecciones del 2008 apoyó el manifiesto contra PP, y cuyo ejercicio de la justicia en el 11M es más digna de un gnóstico iluminado que de un juez racional cortó una pregunta a un testigo por el único abogado de la defensa que se negó a entrar en el pasteleo y que hacía referencia a la Brigada Vasca. El juez afirmó que tal brigada no existe, pero resulta que existió y aún existe. Ahora se denomina Brigada Vasca Askapena y se dedica a promover la “causa vasca” en el extranjero, especialmente donde hay vascos de la diáspora y pega paskines con imagen del judío Ché entre otros. Y para colmo goza de estatus de ONG.

Íntimamente vinculada a ETA está relacionada con movimientos radicales como los Fogoneros de Uruguay, donde controlan la emisora de radio Orain Eskal Herria, el Frente Popular Francisco Villa de México, la Fundación Comité de Solidaridad con Presos Políticos vinculadas a las FARC colombianas, la UJC ultra-castrista de Cuba; la Coordinadora Simón Bolívar ultra-chavista de Venezuela, etc.

La Brigada Vasca Askapena apoya toda clase de causas “justas” en países hispanoamericanos. Actúa en Chile, Ecuador, Panamá, Nicaragua, Bolivia, Argentina, Palestina, Sahara, Kurdistán, Irak, Bielorrusia, Irlanda, Italia, Portugal, etc. su planteamiento y razón de ser lo explican ellos mismos, eufemísticamente, en su web: “la estrategia de negociación entre organizaciones revolucionarias armadas ylos poderes fácticos de los Estados en los 80-90 deostró ser insuficiente para solucionar los conflictos que causaba el capitalismo y los iperialismos. Las negociaciones de paz, los procesos de democratización o “transicción democrática” de las dictaduras tenían que fracasar por la falta de voluntad real de una de las partes. En Euskal Herria a partir del 94 la izquierda independentista vasca implementa la estrategia de negociación con una estrategia de construcción nacional y social de facto como estrategia para avanzar hacia un marco político más democrático“, y Sr. Juez Bermúdez, su sede está en Vitoria, c/ Cuchillería, 15. Lo que no se sabe, aunque se imagina uno fácilmente es de donde sacan el dinero que gastan a manos llenas e sus innumerables viajes de propaganda y proseletismo por todo el mundo, aunque me temo que Bermúdez y el judío Garzón no tienen demasiado interés en averiguarlo, quizás porque ya lo saben y con las cosas del comer no se juega.

Aguirre pensó que las Brigadas Vascas no le daban suficiente cobertura, era preciso algo más para derribar el régimen franquista. Temía, con razón, que llegado el momento de invadir las Vascongadas los 15.000 efectivos de la Brigada, en su mayoría comunistas pretendieran implantar un régimen bolchevique. Eso dejaría fuera del reparto del pastel al PNV y al propio Aguirre que, en 1940, e el llamado Manifiesto Gabón, afirmó: “es incumbencia del Gobierno Vasco la dirección y el mantenimiento del orden público en Euzkadi

Aguirre se desplazó a Francia en avión del ejército USA y aterrizó en aeródromo de Le Bouget (19 abril 1945), en un inmueble de la Avd. Marceau, sede del Gobierno Vasco en el exilio, se reunió, durante tres días, con la cúpula de su partido. Estaban presentes: Juan Ajuriaguerra (inventor kale-borroka), Jesús Solaun, Joseba Elósegui (senador tras transición y padre del actual senador de EA Joseba Elósegui, estos “demócratas” siempre heredan cargos) Pepe Michelena (cerebro de los servicios secretos vascos, y Jesús Mª Leizaola que sustituyó a Aguirre cuando falleció éste. Aguirre les informó del plan pactado con sus “socios-amos” que fue aprobado por unanimidad.

Los servicios secretos controlados por el PNV (Los Tenebrosos) se instalaron en el nº 5 de la c/ Quintin Brouchad. Cerca de la sede gubernamental en el exilio y se pusieron al servicio exclusivo de los USA. Entre sus contrapartidas espiaban al resto de exiliados españoles a lo que dedicaron grandes esfuerzos.
Los useños entrenaban al cuadro de mandos que dirigía el ejército vasco tras el derrocamiento de Franco. Plan aprobado por Roosvelt (muerto el 12 de abril) lo que finalizó la historia.

El plan abarcaba la formación intensiva de entre 1.000 y 1.500 hombres. Se haría en secreto. Mikel Rodríguez Álvarez (en La Lucha Antifranquista de Posguerra) en el caso de los comandos vascos cuenta pormenorizadamente los extremos de la conformación de estos Comandos Americanos o Brigada Rothchild, nombre por el que se llamaban los propios exiliados vascos, dato contrastado y documentado en diversas fuentes.

La primera selección la realizó Primitivo Abad que se encontraba en Bayona por mandato de Ajuriaguerra y Solaun.
El primer grupo estuvo compuesto por unos 70 veteranos de la Brigada Vasca, 40 jóvenes juramentados del interior, de las Euzko-naya, y media docena de niños de la guerra provenientes de Gran Bretaña que servían como traductores con Gotzon Arruti que dominaba el inglés.
La unidad se constituyó en mayo de 1945. Se produjeron, al menos, cuatro embarques por ferrocarril hasta París. Allí Iñaki Durañona (locutor de Radio Euskadi) los recibiría en la estación y luego los conducíría en camión cubierto del ejército USA hasta el castillo Roghschild, en Cernay la Ville, a unos 50 Kms de París. Los “gudaris” le denominaron el “valle secreto”.

Oficiales USA con la ayuda de los intérpretes les interrogaban sobre su pasado y les hacían firmar un documento (el contrato) en inglés se establecía entre los particulares y el Gobierno USA. Los gudaris serían empleados de ese Gobierno durante seis meses. Se establecía un sueldo muy substancioso y los firmantes se comprometían a mantener el secreto y no salir del recinto. Recibieron su equipo: uniforme de campaña, uniforme de recreo, monos de trabajo Herringtone, tres pares de botas, silenciosas, con gruesas suelas de caucho, etc.

Los oficiales USA, al cargo de la instrucción, estaban contentos con el “material” humano así el comandante Warner (de la OSS) y luego el comandante Basset (también espía USA) comentó que era el mejor grupo humano que había tenido a sus órdenes. Si bien entre los vascos no se reconocía jerarquía, de facto: Primitivo Abad, Landa, Esturo y Fernando Echegoyen entraban como líderes.

Todos los días empezaban con el preceptivo saludo a la bandera de barras y estrellas. Esa traición a la propia patria es algo intrínseco al nacionalismo vasco. Ya el fundador del PNV, el iluminado racista Sabino Arana mostró en su momento su alegría por la derrota española en Cuba. Décadas despues la dirección del PNV envió un servil telegrama al Presidente USA en el momento en que Washington firmaba su penetración en España a través del tratado con Franco: “Así como hace años la palabra y los actos del gran presidente Roosvelt constituían, después de Dios, nuestra suprema luz y esperanza, hoy también usted, su ilustre sucesor, constituye nuestra esperanza más firme

El servilismo hacia los intereses de las potencias internacionales y de la Jerarquía Iluminista ( La Masonería ) continúa hasta hoy.

Arzallus, siendo presidente PNV, exigía en la presentación de un manifiesto ante la cumbre europea en Biarritz que: “La UE trate al País Vasco como a Eslovenia, Croacia … los países europeos deben intervenir en el conflicto vasco”

Tras cuadrarse ante la bandera USA, los gudaris de la Brigada Rothchild estaban varias horas practicando ejercicios físicos. Luego se impartían las clases teóricas de cartografía, tácticas de combate, uso de armamento, técnicas de comunicación, primeros auxilios, camuflaje, etc. Aprendieron el uso de todas las armas ligeras del ejército USA.

Los instructores constituían un grupo variopinto: estadounidenses de origen anglosajón o mexicano (auténticos gudaris) y el coronel británico Fairbanks (artes marciales) que luego instruyó los primeros comandos etarras. En una visita de Aguirre se presentaron como los futuros oficiales del ejército de Euzkadi, incluso redactaron un periódico: el Okay (tuvo 2 números).

El domingo 8 de julio se comunicó la orden de regresar todos a casa, el rumor, era que Aguirre no era grato al nuevo presidente USA (masón) Harry S. Truman. Éste se desentendió de los compromisos de su antecesor y se disolvió la unidad. Principalmente por los intereses del Departamento de Estado en no propiciar la lucha armada en España por interés de la Guerra Fría (en ciernes), la intervención podría favorecer al PCE la fuerza más organizada y con apoyo de la URSS, el nuevo enemigo. Los dirigente vascos aceptaron sin chistar, quien paga, manda. En el nº 2 de Okay: “aquí vivió un centenar de muchachos de condición muy diversa y de mentalidad variada, en paz y concordia. Nacidos en un País Viejo de tradición democrática, de buena ley, con el temple de la honradez, desterraron del Valle Secreto las diferencias que separan a los hombres, dieron la mano en gesto fraternal y vivieron un pequeño ideal de convivencia que haría felices a los pueblos “.

La bandera de la ANV (Acción Nacionalista Vasca) tenía una estrella de David de color verde.

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Bandera de ANV, org. sionista, controlada por La Masonería.

“Hacia 1952, un grupo de estudiantes universitarios, mayoritariamente procedentes
de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Deusto, entre los que se
encuentran José María Benito del Valle, José Manuel Aguirre Bilbao, José Luis
Álvarez Enparantza (“Txillardegi”), Julen Madariaga, Alfonso Irigoien, Iñaki
Gainzarain, Rafael Albizu e Iñaki Larramendi, comenzarán a mantener reuniones
semanales tratando temas fundamentalmente culturales. Algunos habían llegado a
participar en la ilegalizada agrupación juvenil EIA (Eusko Ikasle Alkartasuna,
Agrupación de Estudiantes Vascos), vinculada al PNV. Provenían casi todos de
familias burguesas en las que predominaba el sentimiento nacionalista, del que
tenían, sin embargo, una vaga concepción ideológica debido a la dificultad de
obtener obras y acceder a publicaciones ante la férrea censura del régimen. Sin
embargo, y pese a ello, consiguen hacerse con una colección de obras
nacionalistas, la mayoría anteriores a la contienda civil, así como libros
publicados por la editorial argentina EKIN, de la cual toman su denominación.”

 

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Artículo de entrevista, del diario El País, al líder comunista Santiago Carrillo.

 

 

El País

22 nov 1979 – 0:00 CET

Santiago Carrillo confirmó ayer sus afirmaciones, en el sentido de que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) estuvo en el origen de a organización terrorista ETA, pero matizó que esta información no proviene de fuentes propias, sino de una revista próxima al Partido Nacionalista Vasco que publicó la historia.

En esencia, el informe publicado por la revista Muga, próxima al PNV, indica que varios partidos españoles de oposición colaboraron con los aliados durante la segunda guerra mundial. El PNV, en concreto, organizó una red de información que trabajó para los servicios de inteligencia norteamericanos, bajo la dirección de Juan Ajuriaguerra.Años después de la guerra mundial, Estados Unidos reconoció al régimen de Franco y el PNV cortó el servicio de información para los norteamericanos. Sin embargo, miembros de dicho servicio del PNV, junto con algunos núcleos jóvenes muy radicalizados, se negaron a cumplir las órdenes del partido y dieron origen a la separación que permitiría el nacimiento de ETA.

«Yo no he dicho que en este momento los servicios norteamericanos estén detrás de ETA, pero sí que en su inicio algo tuvieron que ver esos servicios», manifestó ayer Santiago Carrillo, al ser preguntado si ratificaba sus afirmaciones sobre el apoyo de la CIA a ETA. Esta aseveración fue publicada por el enviado especial del diario La Vanguardia a Bucarest, donde coincidió con Santiago Carrillo en el congreso del Partido Comunista rumano. No es la primera vez que Carrillo se refiere al tema. Dijo lo mismo en Pamplona en 1978.

Marcos Vizcaya, diputado del PNV, reconoció también la existencia de alguna relación entre los servicios americanos y el propio servicio del PNV, pero puntualizó que ello constituye un dato para la historia, y no debe deducirse de ahí una afirmación sobre la situación actual.

 

 

 

 

 

 

 

-Comando Rothschild

Formación militar de pocos efectivos, cuyos miembros fueron cuidadosamente escogidos e instruidos para efectuar acciones peligrosas o difíciles. Sólo ha existido una unidad de este tipo compuesta por vascos, organizada en 1945 en el castillo de Rothschild, en Cernay-la-Ville, a 30 kilómetros de París. La necesidad del Gobierno de Euskadi de crear un aparato militar que le sirviese de apoyo en el caso de su regreso a al país está en el germen de la formación de estos comandos. Las fuerzas armadas de que disponía -el Batallón Gernika en Francia y Euzko Naya en el interior- no se consideraban idóneas debido a su actitud ideológica o aptitud profesional. El Lendakari negoció con las autoridades de Washington en el mayor de los secretos la formación de un millar de comandos.

Desde mayo de 1945 se entrenó un primer grupo de 110 hombres en el castillo de Rothschild. Los componentes de la unidad eran veteranos del Gernika, miembros de Euzko Naya y “niños de la guerra” venidos de Gran Bretaña. Todos firmaron un contrato por el que se convertían en empleados del Gobierno norteamericano por seis meses, comprometiéndose a guardar absoluta discreción. Bajo las órdenes del comandante Warner y posteriormente del comandante Basset, una docena de expertos instructores les impartió la más exhaustiva formación militar: artes marciales, cartografía, uso de explosivos, manejo de las armas más modernas, etc. Pero el desinterés de la administración Truman dio al traste con la operación. En la segunda quincena de julio se disolvió la unidad. Algunos de sus veteranos ejercieron como expertos de seguridad del PNV o figuraron entre los primeros instructores de ETA.

El castillo Rothschild es una abadía cisterciense (siglo XII), rapiñada por los banqueros tras una desamortización, donde ha radicado su sede nobiliaria hasta 1988. En este castillo de Ferrières en Brie a unos 30 kilómetros al este de París. a 30 km, un grupo de gudaris recibió esmerada formación militar en un intento serio del Gobierno Vasco en el exilio para derribar a Franco. Es el embrión de lo que llegaría a ser la banda terrorista ETA, por lo que es una falsedad que ETA nació en los seminarios vascongados.
El PNV había firmado un pacto con el gobierno colaboracionista del general Pétain y disponía de una sede en el París ocupado por la que desfilaron importantes dirigentes nazis. José Antonio Aguirre, lendakari en el exilio, trasladó su sede (1941) de París a Nueva York cuando Hitler se negó a apoyar directamente las aspiraciones independentistas vascas. Mantuvo contactos con los servicios secretos USA (OSS, más tarde CIA), controlados por Nelson Rockefeller. Aguirre consiguió financiación del Departamento de Estado a cambio de realizar espionaje a favor de USA en España, Hispanoamérica y Filipinas, gracias a los numerosos empresarios vascos.
La traición a España del nacionalismo vasco fue seguida por el abandono de la confesionalidad, condición exigida para ser agentes del Poder masónico, comandado por los Rochefeller y los Rothschild. Aguirre consiguió, del presidente masón Franklin D.Roosevelt, la promesa de apoyo para la disolución de España al finalizar la II guerra mundial. El plan independentista incluía la anexión de Navarra a las tres provincias Vascongadas bajo la hegemonía política del PNV. (Han pasado 70 años y estamos donde estábamos, con Zapatero como agente de la Jerarquía Iluminista).
Aguirre logró el control de la Brigada Vasca (15.000 gudaris en el exilio) que fue enrolada en el ejército francés del general masón De Gaulle. (En el juicio del 11/M el juez Bermúdez afirmó que la Brigada Vasca no existe, ante una pregunta de un abogado de la defensa, José Luis Abascal). Ahora se llama Brigada Vasca Askapena y se dedica a promover la “causa vasca” entre los vascos de la diáspora en el extranjero, gozando de estatus de ONG.
La Brigada Rothschild fue creada (1945) con el beneplácito del gobierno americano para ponerse al frente del ejército vasco tras el próximo derrocamiento del Generalísimo Franco. El plan era formar a más de mil hombres. El primer grupo estuvo compuesto por unos setenta veteranos de la Brigada Vasca y cuarenta juramentados de las juventudes del PNV. En camiones del ejército USA fueron conducidos al Castillo Rothschild. Entre sus líderes se encontraban Abad, Landa, Esturo y Echegoyen. Fue el nacimiento de ETA.
Fueron días de muchas esperanzas, de mucha camaradería, pero sobre todo queda la frustración. Que estuvimos muy cerca de haber logrado derrocar a Franco en el 45, porque el exilio para muchos ha sido una tragedia personal y no reconozco la Euzkadi por la que nosotros peleábamos en la actual. Así nos resumía José Antonio Beleda su experiencia en el castillo Rothschild. De mayo a julio de 1945 se produjo el mayor intento militar del Gobierno Vasco por derribar al régimen de Franco. En el mayor de los secretos se instaló en un suntuoso castillo de Cernay-la-Ville un grupo de gudaris que recibieron una esmerada formación militar. Se esperaba la caída del Gobierno de Madrid debido a las presiones de los Aliados y estos hombres serían los encargados de mantener el orden público en el País Vasco.
Aguirre, tras asumir en 1941 la representación legal del Gobierno de Euzkadi, sondeó prudentemente en Washington las posibilidades de soberanía vasca en un nuevo espacio político que abarcase la antigua España y Portugal. Su creencia era que, si la Gran Guerra había permitido el surgimiento de muchos pequeños países, al término de la contienda se produciría una nueva reestructuración de los estados europeos. El Lendakari y el PNV deseaban lograr un ámbito político propio para Euskadi en esta nueva Europa. J. A. Aguirre deseaba que el restablecimiento de la democracia en España conllevase el autogobierno del País Vasco y la hegemonía del PNV en ese autogobierno. Para lograr sus planes, el Presidente lo fiaba todo a una solución que debía venir del exterior, concretamente de los Estados Unidos.
La función del Gobierno Vasco era construir el embrión de un aparato estatal, sobre todo, la fuerza militar. Se organizó así “Euzko-Naya”, el ejército del interior, y se logró el control de la Brigada Vasca de la UNE. Pero era necesario algo más y se negoció con los Estados Unidos la formación intensiva de un millar de hombres. La operación se llevaría a cabo en el mayor de los secretos. El primer grupo, seleccionado por Primitivo Abad, lo componían unos setenta veteranos del Batallón Gernika, cuarenta jóvenes procedentes del interior y media docena de “niños de la guerra” provenientes de Gran Bretaña,
En mayo se constituyó la unidad. Se produjeron por lo menos cuatro embarques en ferrocarril hasta París. Allí, Iñaki de Durañona los recibía en la estación, conduciéndoles a un camión cubierto del ejército norteamericano. Tras un corto viaje, los componentes de la expedición se encontraban en el jardín de un imponente palacio. Era el castillo Rothschild, en Cernay-la-Ville, a unos treinta kilómetros de la capital. Unos oficiales americanos, con ayuda de intérpretes, les interrogaban respecto a su pasado y les hacían firmar un documento. El contrato, en inglés, se hacía entre los particulares y el Gobierno de Estados Unidos. Por seis meses serían empleados de este Gobierno. Se establecía un sueldo muy substancioso y los firmantes se comprometían a mantener el secreto y a no traspasar los límites del recinto,

«Fueron días de muchas esperanzas, de mucha camaradería, pero sobre todo queda la frustración. Que estuvimos muy cerca de haber logrado derrocar a Franco en el 45, porque el exilio para muchos ha sido una tragedia personal y no reconozco la Euzkadi por la que nosotros peleábamos en la actual». Así resumía José Antonio Beleda su experiencia en el castillo Rothschild.

«El Valle del secreto», llamaron los «gudaris» al castillo donde recibieron su instrucción. A la muerte de Roosevelt, Truman disolvió el proyecto, por el temor de que la propiciación de una lucha armada en España sirviera de trampolín a una toma del poder por los comunistas, el partido opositor más organizado en aquel momento.

Los dirigentes vascos aceptaron la disolución sin protestar. En el nº 2 de «Okay» ―la revista de la «Brigada Rothschild»― se afirmaba: «Aquí vivió un centenar de muchachos de condición muy diversa y de mentalidad variada, en paz y concordia. Nacidos en un País Viejo de tradición democrática, de buena ley, con el temple de la honradez, desterraron del Valle Secreto las diferencias que separan a los hombres, dieron la mano en gesto fraternal y vivieron un pequeño ideal de convivencia que haría felices a los pueblos».

Los gudaris desmovilizados emprendieron destinos variados: algunos volvieron a España; otros permanecieron en Francia, entre los cuales estaban los «Mugalaris», un remanente de 50 miembros actuando en la frontera como grupo paramilitar.

La mayoría de estos gudaris fueron los primeros instructores de la rama «idealista» de ETA y los creadores de Comandos político-militares.

Aparte de este origen logístico, otra pista para determinar quién estuvo detrás del nacimiento de ETA es rastrear sus fuentes de financiación, las cuales apuntan al Frente de América, según testimonio de José Antonio Echebarrieta, el primer ideólogo de ETA, quien en una carta de 1962 a un compañero confesaba: «El problema económico parece resuelto… pero casi todo este dinero nos lo dan casi sin condiciones y desde luego sin hipoteca política gentes del Frente de América. Nos hemos encontrado con este dinero casi sin saber cómo… Nos han resuelto otras muchas cuestiones y nos han ayudado en la búsqueda de lugares de entrenamiento… Hemos encontrado asimismo un ex-miembro de los Comandos Americanos dispuesto a ir adentro».  [ Por Laureano Benítez (http://www.alertadigital.com) ]

 

 

 

 

 

El caso de los comandos ” vascos ” ( sionistas )

 

Desde mayo a julio de 1945 se produjo el mayor intento militar del Gobierno Vasco para derribar al régimen de Franco. Buscando un lugar político propio en la Europa de posguerra, ellendakari Aguirre negoció con la cancillería americana la formación de una fuerza militar vasca. Enel mayor de los secretos se instaló en el suntuoso castillo de Rothschild a un grupo de hombresque recibieron un curso homologable al de los rangers, la unidad de elite del ejército norteamericano. Pero el desinterés de la administración Truman dio al traste con la operación.Palabras Clave: Resistencia. Segunda Guerra Mundial. Rothschild. Comandos vascos. Prensa militar.Eusko Jaurlaritzak 1945 ren maiatzetik uztaila arteko aldian Franco agintetik kentzeko erabakimilitar garrantzitsuena hartu zuen. Agirre lendakariak gerra ondoko europan leku politiko berezkoaaurkitu nahi zuen. Hortarako, ipar-amerikar kantzilergoarekin euskal indar militar bat geratzensaiautu zen. Ixil-gordean, Rothschilden gaztelu luxuzkoan, gizonezko talde bat sartu zen. Bertan”ranger” deituriko ejerzito iparramerikarraren goi-mailako taldeen tankeran, prestakuntza bereziahartu zuen. Baino Trumanaren administrazioaren gogogabeak porrot egin zuen ekintza.Giltz-Hitzak: Erresistentzia. Bigarren Mundu Gerratea. Rothschild. Euskal Komandoak. Prentsamilitarra.De Mai à Juillet 1945 a été produit le plus grand pari militaire du Gouvernement Basque pourdémolir le régime de Franco. À fin de chercher un lieu politique propre de L ́Europe d ́après-guerre,le lendakari Aguirre a négocié avec le gouvernement américain la formation d ́une force militairebasque. Dans le secret le plus grand on a installé dans le somptueux château de Rothschild ungroupe d ́hommes qui ont reçu un stage homologable à celui des “rangers”, l ́unité d ́élite del ́armeé nord-américaine. Finalement, la nonchalance de l ́administration Truman a fait échovél ́opération.Mots Clés: Résistance. Deuxième Guerre Mondiale. Rothschild. Commandos Vasques. Pressemilitaire.La lucha antifranquistade posguerra: el caso delos “comandos” vascos(The anti-franquist struggle in the post-war period:the case of the Basque “commandos”)Rodríguez Alvarez, Miguel JoséEusko IkaskuntzaMiramar Jauregia – Miraconcha, 4820007 DonostiaBIBLID [1136-6834 (2001), 31; 275-304]

EL NACIONALISMO VASCO Y LOS ESTADOS UNIDOS. Desde la oposición nacionalista vasca la esperanza de derribar a Franco llevó a protagonizar una práctica política colaboracionista y dependiente de los Aliados, desenganchándose parcialmente de la causa general repu-blicana. La defensa de los intereses de la extinta Euskadi llevó a plan-tear iniciativas independientes en las cancillerías europeas y americanas, enun proceso similar al desarrollado por algunos representantes de laGeneralitat.Dejando aparte –por anecdóticas– las relaciones que algunos nacionalis-tas mantuvieron con autoridades e intelectuales alemanes, en cuyos proyec-tos de “balcanización” podían los vascos jugar un importante papel, seprodujeron dos grandes líneas de contacto. Desde Inglaterra, Manuel Irujo,desconociendo el paradero del Lendakari, organizó el “Consejo Nacional deEuzkadi”, apostando por la alianza anglo-francesa, cuyo objetivo era consti-tuir una república vasca independiente que abarcase Euskadi, Navarra, LaRioja y el Alto Aragón. José Antonio Aguirre, desde su exilio norteamericano, tras asumir la representación legal del Gobierno de Euzkadi, sondeó enWashington las posibilidades de soberanía política vasca en un nuevo espa-cio político que abarcase la antigua España y Portugal. Su creencia era que,si la Gran Guerra había permitido el surgimiento de muchos pequeños esta-dos, al término de la contienda se produciría una nueva reestructuración delas naciones-estado europeas.La profunda división de la oposición antifranquista y la existencia de unvacío de legitimidad en la República española permitieron al presidenteAguirre aglutinar a la mayoría de las fuerzas políticas vascas. Sometidaséstas a su dirección, el Lendakari y el PNV tenían por principal objetivo bus-car un espacio político propio para Euskadi en la nueva Europa que surgiesetras la guerra. J. A. Aguirre buscaba que el restablecimiento de la democra-cia en España conllevase el autogobierno del País Vasco y la hegemonía delPNV en ese autogobierno.Para lograr sus planes, el presidente vasco lo fiaba todo a una soluciónque debía venir del exterior, concretamente de los Estados Unidos. El buentrato recibido de los norteamericanos, las insinuaciones –si no promesas–del Departamento de Estado y la financiación que recibía de ellos erancorrespondidos mediante una práctica política subordinada. Así, preconizó lacreación de una Confederación Ibérica entre España, Portugal y sus depen-dencias coloniales, situada en la órbita americana. La defensa del“Panamericanismo” frente al “Hispanoamericanismo” era otro de los aspec-tos de su programa. Las bazas de que disponía el Lendakari como defensorde los intereses norteamericanos eran bastante consistentes: sus serviciosde información se contaban entre los más eficientes que actuaban enEspaña y las “casas vascas” en Hispanoamérica y Filipinas podían ponerseal servicio de los intereses de la “Democracia Americana”, contrarrestandoRodríguez Alvarez, Miguel José276Vasconia. 31, 2001, 275-304

cierto filofascismo de la colonia alemana, italiana y española1. A esto hayque sumar el origen vasco de algunos mandatarios americanos, como el pre-sidente de Perú, Prado Ugarteche; el de Ecuador, Velasco Ibarra; el chilenoPedro Aguirre o el de Cuba, Batista Zaldívar. La actitud de José Antonio Aguirre frente a los Estados Unidos se expresaba perfectamente en las pala-bras pronunciadas durante una conferencia en La Habana, en octubre del42: “Al conocer el alma de América, conocí también cuan grande es la misiónde América; porque la misión de América, señoras y señores, es en estosmomentos nada menos que salvar la libertad para toda la Humanidad”.Algunos periodistas e historiadores –Gregorio Morán, Alberto Elordi o JoséMari Garmendia– hablan de un “error de cálculo” del Lendakari, al ponerseen manos de terceros, cuando los norteamericanos desde 1943-44 –véasesu actuación en la Liberación de Italia y de Francia– suponían un freno a laresistencia popular. Quizá la concepción del Lendakari miraba más hacia elpasado, hacia los “Doce Puntos de Wilson” y la Primera Guerra Mundial, quehacia un futuro determinado por el “telón de acero” y la Guerra Fría.LA RECONSTRUCCIÓN DE UN EMBRIÓN DE APARATO ESTATAL Aguirre, valiéndose del poder de sus protectores norteamericanos y desu condición de “Presidente” de Euskadi, abandonó las referencias a laConstitución de 1931 o al Estatuto de 1936 e inició la constitución delembrión de un aparato estatal. Así creó un aparato paramilitar que sirviesede apoyo en caso de una eventual invasión aliada o de un golpe de estadode los militares aliadófilos en Madrid, garantizando el orden policial enEuskadi. Es necesario recordar aquí que, para el derecho de la época, elreconocimiento internacional de un gobierno exigía la existencia de un poderejecutivo y de una fuerza armada que asegurase el orden público. Se organi-zó así “Euzko-Naya”, el ejército secreto del interior. También, en una hábiloperación, se apartó a la Brigada Vasca –posteriormente Batallón Gernika–de la disciplina de la 10ª Brigada de la Agrupación de Guerrilleros Españoles(AGE). Estos vascos fueron enrolados hasta el fin de las hostilidades en elejército francés2. “Eusko-Naya” y el Gernika debían garantizar el poder delGobierno Vasco tras el derrumbamiento de las estructuras franquistas y serel embrión de una futura fuerza armada.———————————1. En Estados Unidos existía gran temor, aunque con escasas bases racionales, a que unainvasión de Hispanoamérica supusiese el paso previo a un ataque directo a su país. Tras la vic-toria de Franco, las acciones de Falange Exterior, con sede en San Sebastián, pasaron a ser elnuevo fantasma del FBI. A esta organización se le adjudicaba un importante papel en la caídade Filipinas e intentos de golpe de estado en Cuba y en los países del Cono Sur. El FBI y el OSSgastaron bastantes recursos en neutralizar sus supuestas acciones. La utilización de las“casas vascas” en estos países resultaba muy útil para las actividades del Servicio deInteligencia y para la política general del Departamento de Estado. 2. Miguel José Rodríguez Álvarez: Los vascos en la II Guerra Mundial. Memoria del BatallónGernika, en “Historia y Vida”, nº 351, Barcelona, 1997, pág. 81-91.La lucha antifranquista de posguerra: el caso de los “comandos” vascos277Vasconia. 31, 2001, 275-304

La preocupación del Gobierno Vasco por disponer de una fuerza de poli-cía propia ante un previsible cambio de régimen era grande. El control delorden público se consideraba competencia del Gobierno Vasco, como Aguirreanunció en el “Manifiesto de Gabon” de 1945: “Es incumbencia del GobiernoVasco la dirección y el mantenimiento del orden público en Euzkadi y habiendode convenir de común acuerdo con el de la república”3. Ya antes de la rupturacon la AGE, el comandante del Gernika, Pedro Ordoki, había esgrimido antesus hombres la necesidad de integrarse en el ejército francés y constituiruna unidad de elite “para entrar por el Puente Internacional y ejercer funcio-nes de orden público”cuando las presiones diplomáticas de los Aliadosderribasen la Dictadura4. Todavía en diciembre de 1944 se había pensadoen que el Batallón Gernika cumpliese esa función: “El detalle principal, anuestro juicio, es saber si esta unidad podrá, en el momento que lo solicite elGobierno Vasco, ser trasladada a la frontera para su entrada en Euzkadi penin-sular como fuerza de Policía”5. Existía miedo a que las fuerzas de la AGE,unos 15.000 hombres muy fogueados, pudiesen aprovechar la caída delgobierno franquista para instaurar un régimen de izquierdas. Pero el Gernikano era una unidad adecuada para la función policial porque en su plantilla,que había ido aumentando hasta los 260 miembros, había elementos queno parecían dignos de confianza al Gobierno Vasco, tanto por su actitud ide-ológica como por su estado físico o condición moral.Llegado el Lendakari al aeródromo militar de Le Bourget en un avión delEjército de los Estados Unidos el 19 de abril, se reunió en la sede de laAvenue Marceau de París durante tres días con la cúpula del partido. En lareunión estaban presentes Juan Ajuriaguerra, Jesús Solaun, JosebaElósegui, Pepe Michelena y Jesús María Leizaola. Entre los “pesos pesados”sólo faltaba Antón Irala, residente en Nueva York, que había sido informadopreviamente por Aguirre de sus intenciones. El Lendakari traía un plan quehabía discutido con los Servicios de Información norteamericanos, quetodos aprobaron. Se decidió que los servicios de inteligencia se pondrían alservicio exclusivo de los Estados Unidos y éstos entrenarían a la nueva poli-cía vasca que debería hacerse cargo del orden público en Euskadi a la caídade Franco. El ejército norteamericano había adiestrado anteriormente a gru-pos de exiliados comunistas, lo que había suscitado una nota de queja delministerio español de Asuntos Exteriores6. Aunque el 12 de abril había muer-———————————3. José Antonio Aguirre,Obras Completas. Sendoa, San Sebastián, 1981, tomo II, pág. 574-5.4. Testimonio oral al autor de Jesús Blanco Urteaga, San Sebastián, 15 de enero de 1998.5. J. C. Jiménez de Aberasturi: Los vascos en la II Guerra Mundial: de la derrota a la espe-ranzaen “Oihenart”, nº 14, 1997, pág. 80.6. Con fecha 27 de mayo de 1944, el ministro español de Asuntos Exteriores redactó unanota para el embajador norteamericano Mr. Hayes, que fue entregada el 5 de junio. Se refería alas actividades de grupos de refugiados españoles, que fueron entrenados durante 1943 en el Norte de África por oficiales del ejército americano. Habían realizado algunos desembarcos clandestinos en el litoral andaluz a inicios de 1944, con instrucciones de ponerse a las órdenesdel PCE y comunicarse con la red de espionaje americana. Los hechos se conocían por algunas detenciones en España y por la existencia de algún infiltrado franquista en el grupo. La queja de las autoridades españolas provocó que cesase el apoyo norteamericano a estos grupos. Rodríguez Alvarez, Miguel José278Vasconia. 31, 2001, 275-304

to el presidente Roosevelt, siendo sustituido automáticamente por el vice-presidente Truman, más receloso de la política expansiva de la URSS, noparece que esto alterase los planes de Aguirre.LA FORMACIÓN DE LA UNIDADEl convenio con el Gobierno vasco establecía formar 1000-1500 hom-bres cara a un eventual cambio de régimen en España. Todo se llevaría acabo en el mayor de los secretos, por lo que ni siquiera se puso nombre a launidad. La primera selección, que según Primitivo Abad le fue encomendadacuando se encontraba en Baiona por Juan Ajuriaguerra y Jesús Solaun7, fuemuy cuidada: unos setenta veteranos del Batallón Gernika; un grupo demedia docena de “niños de la guerra” provenientes de Gran Bretaña, queharían las veces de traductores y unos cuarenta jóvenes procedentes delinterior, todos los cuales se habían significado de una forma u otra en favorde la causa aliada. Esta descripción de los componentes de la unidad coinci-de básicamente con la que recuerdan los veteranos, con la salvedad de quealgunos de los llegados del interior llevaban ya bastante tiempo en Francia,como era el caso de un tal Esturo. El término “interior” aquí parece referirsemás a la pertenencia a “Eusko-Naya” que a una procedencia geográfica. Porotra parte, quizá los procedentes de Gran Bretaña no llegasen a la mediadocena, porque entonces habrían existido siete personas que conocían elinglés –Gotzon Arruti, uno de los que sirvió en el Gernika, lo hablaba– con loque no hubiese sido necesario que los instructores utilizasen el francés yalgunos gudaris lo tradujesen al castellano en los interrogatorios y durantelas clases.Entre los jóvenes que se mandaron desde el Gernika parece que el criteriofísico se impuso al político: se enviaron soldados de constitución robusta, bas-tantes de más de metro ochenta, que habían mostrado buenas condicionescomo militares y que acataban las órdenes, aunque su adscripción política nofuese nacionalista. No se seleccionaron indisciplinados, conflictivos o renuen-tes a entrar en combate. Este criterio de “aptitud bélica” se rompió en varioscasos, por favoritismo o porque el sujeto conocía el inglés. Algunos soldadosdel Gernika consideraron que el número de militantes de ANV, correligionariosdel comandante Ordoki, era desproporcionado y respondía a un premio por sumilitancia política. Los hombres que Primitivo Abad, jefe de “Eusko-Naya” enBizkaia, trajo del interior y los que vinieron de Londres eran todos nacionalistasy de cualidades físicas menos homogéneas.Entre los seleccionados había bastantes oficiales veteranos de la GuerraCivil, como Primitivo Abad, Manuel Bueno, José Antonio Beleda, un antiguocapitán del Batallón Ibaizabal apellidado Landa o Fernando Echegoyen. Pero———————————7. Primitivo Abad: Organización, acción, entrega y fines de la Resistencia en Euzkadi, conferen-cia leída en el Batzoki de Begoña el 6 de noviembre de 1980, citada en La posguerra en el PaísVascode Manuel González Portilla y José María Garmendia, Kriselu, Donostia, 1988, pág. 170La lucha antifranquista de posguerra: el caso de los “comandos” vascos279Vasconia. 31, 2001, 275-304

la mayoría era demasiado joven para ello, aunque muchos tenían experienciabélica, adquirida combatiendo a los alemanes en el maquis o en el BatallónGernika. El grupo proveniente de Euskadi, si bien en su mayoría no habíaentrado en combate, disponía de alguna experiencia en labores clandestinasal servicio del Gobierno Vasco o de los Aliados. Iñaki de Azpiazu, veteranodel campo de concentración de Gurs, fue nombrado capellán de la unidad.Tras su fallida actuación espiritual en el Gernika, donde nunca pudo reunirmás de dos docenas de feligreses, el Gobierno Vasco intentó resucitar lamística religiosa de la Guerra Civil en un fermento más favorable.El PCE, que seguía con cierta atención el proceso de formación de la uni-dad8, evaluaba en 90 los elementos enviados a Rothschild, la mayor parteprocedente del interior. Según sus informes, se habían seleccionado nacio-nalistas, socialistas y republicanos, prescindiendo sólo de anarquistas ycomunistas. Aún así, dos miembros de la CNT se habían colado en la listapor descuido. El curso de gansterismodebía durar seis meses.El entrenamiento que se daría a los hombres sería similar al de las uni-dades de rangers, los grupos de élite de reciente creación del ejército norte-americano9. Y, muestra de que los aliados tomaban muy en serio laoperación –por lo menos, en su vertiente militar–, se destinaron a ella losmejores instructores. Por ejemplo, el coronel Fairbanks, que había sido elinstructor del primer comando inglés en 1940, diseñador de las armas blan-cas de este cuerpo y considerado una de las primeras autoridades mundia-les en combates cuerpo a cuerpo. Se prepararía un primer grupo de 113 ó130 hombres que, siguiendo el esquema organizativo de los rangersy losSpecial Service Battalions británicos, permitiría la creación de dos troopsdeunos 60 efectivos cada una. Una vez entrenados estos hombres, que permi-tirían cierta capacidad de intervención al Gobierno Vasco si se producía cual-quier contingencia en España, seguirían preparándose los demáscomandos10. Así pues, hay que considerar que el contingente de Rothschildrecibió una formación como comando, pese a que algunos reclutas no loapreciaron así y entendieron que se preparaban como la oficialidad del futu-ro ejército vasco o como una célula de la renacida Ertzantza. Pero tanto su———————————8. Archivo Histórico del PCE. Informes del Interior, jacq. 44. Agosto de 1945.9. A inicios de 1942, el presidente Roosevelt, influenciado por Churchill, ordenó la creaciónde pequeños destacamentos de comandos para el Ejército de Tierra. El jefe del Estado Mayor,general Marshall, encomendó al coronel Lucien S. Truscott la formación de las unidades, consti-tuyéndose en Irlanda, con asesoramiento inglés, la primera el 1 de junio de 1942. El término“ranger” es heredero de las pequeñas unidades de indios y colonos a sueldo de los inglesesque realizaron misiones de reconocimiento y guerrilla durante la “Guerra de los 7 Años” (1755-63). Se consideraban óptimos para el reclutamiento los hombres de 25-26 años, antiguos fut-bolistas o boxeadores.10. Es improbable que a los siguientes cursos se les hubiese podido dar la misma forma-ción, al tratarse de personas menos capacitadas física e ideológicamente. Además, el tipo deinstrucción que recibían no permitía cursos masivos. Pese a tratarse de una prioridad nacional ytener detrás los recursos del Imperio Británico, tras nueve meses de organización los SpecialService Battalionssólo contaban con 3.000 hombres.Rodríguez Alvarez, Miguel José280Vasconia. 31, 2001, 275-304

instrucción como los cuadros orgánicos apuntan a que se formaron comocomandos, aunque la definición de este tipo de unidades como “formacionesmilitares de pocos efectivos a las que se encargan habitualmente misionesespeciales y arriesgadas, que actúan en acciones aisladas en el tiempo y en elespacio, cuyos miembros han sido escogidos, equipados e instruidos cuidado-samente”no concuerda totalmente con el grupo de Rothschild. Tampocotodos cumplían tres de las condiciones básicas de un comando: la adscrip-ción voluntaria no guiada, el saber nadar y no marearse en el mar. Probablemente este entrenamiento constituyó una solución rápida y decompromiso ante la imposibilidad, por carencias de tiempo y de recursoshumanos, de formar una academia de oficiales en torno a la cual organizaruna policía o un ejército vasco. Aunque también pudo tratarse de una deci-sión consciente y meditada, la de crear una unidad con capacidad antiguerri-lla que pudiese combatir con sus mismas armas contra un maquiscomunista que intentase hacerse con el poder en Euskadi.Finalizados los combates para eliminar las bolsas alemanas que impedí-an el abastecimiento de Burdeos, parecía que el Batallón Gernika estabadestinado a la desmovilización. Desmovilización que se hacía inevitabledesde el momento en que, por cauces no oficiales, se había notificado ladisconformidad de la unidad a servir en Ultramar o como fuerza de ocupa-ción en Alemania. En mayo de 1945, fuerzas legionarias comenzaron el bom-bardeo de localidades sirias, pese a que la Francia Libre había reconocido laindependencia de este Mandato y Ordoki manifestó a sus superiores france-ses que la unidad no vería con buenos ojos ser empleada en campañascoloniales. Pero, mientras llegaba la desmovilización, los gudaris intentabansacar el mayor partido posible a la vida cuartelera. El 1 de mayo se encon-traban todavía en el cuartel de Macau, en Burdeos. En los días siguientesfueron trasladados a Baiona y luego a Anglet, siendo en esas localidadesdonde algunos de ellos se vieron citados en una lista del tablón de órdenes,si bien uno de los allí presentes cree recordar que, estando todavía enMacau, Ordoki les había avisado que próximamente serían enviados a París.La lista establecía que se presentasen en la Delegación Vasca de Parísdeterminado día. Se produjeron por lo menos cuatro embarques en ferrocarril,acompañados siempre por un miembro de la Delegación que nada les concretórespecto a su misión, salvo que el secreto era esencial. El segundo embarquese realizó el 26 de mayo, según consta en una “Permissión permanente” expe-dida a Francisco Eizaguirre, que habilitaba a los soldados a abandonar su cuar-tel y servía como salvoconducto y billete de ferrocarril. En ese viaje lossoldados del Gernika coincidieron con un grupo de jóvenes vascos que veníadel interior, muy excitados ante la aventura pero también desconocedores delobjetivo y características de su misión. En la estación de París, otro miembrode la Delegación Vasca, por lo general José Antonio Durañona, los recibía. Congran disgusto de algunos de los presentes, que pensaban que dispondrían deun permiso previo, su compatriota los conducía a toda velocidad a uno o varios–según el número de hombres del embarque– camiones cubiertos del ejércitonorteamericano aparcados detrás de la estación.La lucha antifranquista de posguerra: el caso de los “comandos” vascos281Vasconia. 31, 2001, 275-304

Tras un corto viaje y muy sorprendidos, los componentes de la expedi-ción se encontraban en el jardín de un imponente palacio. Era el castilloRothschild, en Cernay-la-Ville, valle de Chevreuse, a unos treinta kilómetrosde París11. En primer lugar unos oficiales americanos, con ayuda de intérpre-tes, les interrogaban respecto a su pasado y les hacían firmar un documen-to. El contrato, en inglés, se establecía entre los particulares y el Gobiernode los Estados Unidos. Por seis meses serían empleados de este Gobierno.Se establecía un sueldo muy substancioso, que se cobraría en dólares, loque aún lo hacía más ventajoso. Un seguro entre 1500 y 2000 dólares sepagaría a los familiares en que se delegase en caso de muerte por acciden-te o enfermedad durante la duración del contrato. Los firmantes se compro-metían a mantener absoluto silencio y a no salir del recinto, so pena de seracusados de espionaje. Esta obligación de guardar secreto no prescribiría altérmino del contrato. La mayoría firmaron sin pensar demasiado en lo queello suponía, llevados por la motivación ideológica y la confianza que teníanen que sus superiores lo habrían meditado ya por ellos, pero también por lairreflexión propia de la juventud, el prestigio de los Estados Unidos y laespléndida paga. Muchos firmaron sin entender todavía cuál era su misión oqué se esperaba de ellos. A continuación recibieron el equipo oficial del ejér-cito norteamericano: uniforme de campaña de gruesa franela color oliva, uni-forme de recreo, monos de trabajo Herringtone M 1942, tres pares de botassilenciosas con gruesas suelas de caucho, etc… Este material asombró porsu calidad a los reclutas. Los distribuyeron por las numeradas habitacionesdel enorme castillo a razón de tres por habitación.El châteaules pareció una auténtica maravilla. Era un edificio de estilosiglo XVIII, aunque había sido acabado en 1922. En su fachada lucía el escu-do de armas de la familia Rothschild, con el león y la mano cogiendo las fle-chas. Disponía de docenas de habitaciones, de las que ocuparon unacincuentena. También se había montado una capilla en una zona cubiertapor bóvedas de cañón. Algunos detalles, como un enorme elefante disecado,no podían menos que impresionar a jóvenes nada acostumbrados a estaopulencia. Los jardines, repletos de fuentes, un lago particular y un enormebosque completaban el conjunto, rodeado por una alta tapia.———————————11. Originarios de la judería de Francfort, los Rothschild habían puesto su divisa Concordia,industria, integritasal servicio de Parlamentos y monarquías, pero siempre intentando preservaruna paz y un status quoque convenía a sus negocios. Pero ni los títulos ni los honores concedi-dos por el Papa, los Habsburgo, los Borbones, los electores de Londres o el Parlamento francéslograron crear una corriente filosemita y su castillo del bosque de Bolonia fue quemado en1848. Durante la Segunda Guerra Mundial los Rothschild habían sido privados de su nacionali-dad por el gobierno de Vichy y vieron subastadas algunas de sus propiedades, como su cuadra.El castillo de Cernay-la-Ville había sido incautado por los alemanes y luego quedó adscrito alEjército de los Estados Unidos. Actualmente alberga la sede de la “Organización para elDesarrollo y la Cooperación Económica”. El apoderado de los bienes inmuebles de la familiaRothschild en Francia permaneció en el castillo para velar por los intereses de su jefe y su hijase casó con uno de los vascos que allí se entrenaban.Rodríguez Alvarez, Miguel José282Vasconia. 31, 2001, 275-304

LA INSTRUCCIÓNAl día siguiente de su llegada proseguían los interrogatorios. Con gransorpresa de los oficiales, todos los presentes habían colaborado, de unaforma o de otra, en la causa aliada: muchos habían servido en el ejércitofrancés, bastantes habían actuado en la Resistencia, en el paso de fronte-ras o efectuando labores de información para el Gobierno Vasco. Sólo serechazó a un tal Merodio, que había ido de trabajador voluntario a Alemaniay era observado con cierta incomprensión por algunos de suscompañeros12. Los oficiales quedaron muy satisfechos con el materialhumano: físicamente muy aptos, sicológicamente motivados e ideológica-mente “correctos” tras la selección previa del Gobierno Vasco que redujo almínimo los elementos de izquierda. El comandante norteamericano Warner,apodado Okaypor utilizar esta palabra como inicio de toda conversación,comentó a los traductores al finalizar los interrogatorios que era “el mejorgrupo que había tenido”, compuesto por “la mejor juventud vasca”. Se les dis-tribuyó en dos compañías, subdivididas en dos secciones cada una. No seestablecieron diferencias de escalafón entre los cursillistas y todos debíanobedecer a los instructores americanos. Sin embargo, se reconocía unajerarquía de factoy se daba la categoría de jefes a las personas así señala-das por el Partido Nacionalista Vasco: Primitivo Abad, el antes citado Landa,un tal Esturo y otro más –quizá Fernando Echegoyen– entraban en ese redu-cido grupo, uno por cada sección de 30 hombres. Enseguida comenzó el adiestramiento. Por la mañana, tras el preceptivosaludo a la bandera americana, transcurrían varias horas de ejercicios físi-cos y se impartían clases teóricas: cartografía, topografía y orientación, tácti-cas de combate a nivel de compañía y pelotón, utilización de armamento yuso de explosivos, técnicas de comunicación, socorrismo y primeros auxi-lios, técnicas de camuflaje… Las prácticas con explosivos incluían el uso decargas magnéticas, incendiarias e iluminantes, la utilización de detonadoresy material de demolición tipo plastic, 0-2 y torpedos bangalorey la colocacióny desactivación de minas y trampas explosivas. Las clases de comunicacio-nes consistían en el uso de medios inalámbricos y ópticos –lanzamiento debengalas–. Las sesiones con armas de fuego incluían el montaje, desmonta-je, limpieza y tiro con las siguientes armas: pistolas automáticas Colt 45,revólver Colt, fusiles automáticos Garand M-1, carabinas automáticas M-1,subfusiles Thompson M-1 y M-3, fusiles ametralladores Bren y Browning,ametralladoras ligeras M 1919 A4 de 7’9 mm y ametralladoras pesadasBrowning M-2 de 12’7 mm. También se les instruyó en la utilización dearmas de carga hueca sin retroceso, de morteros ligeros y medios y en ellanzamiento de granadas explosivas y fumígenas. A algunos se les enseñó aconducir y reparar las averías más usuales de vehículos de tracción total:Jeep Willis 4×4 y camión M-32 6×6.———————————12. Probablemente se trataba de Castor Merodio, un sargento mayor madrileño que habíaservido en el Batallón Gernika. La lucha antifranquista de posguerra: el caso de los “comandos” vascos283Vasconia. 31, 2001, 275-304

 

La lucha antifranquistade posguerra : el caso delos “comandos” vascos

(The anti-franquist struggle in the post-war period:the case of the Basque “commandos”)

Rodríguez Alvarez, Miguel José

Eusko Ikaskuntza Miramar Jauregia – Miraconcha, 4820007 Donostia. [ BIBLID [1136-6834 (2001), 31; 275-304]

( Y otras fuentes auxiliares de información. )

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