Con la cabeza cubierta con una capucha o gorra, cruza la calle desierta para acercarse a un coche de policía municipal aparcado a las afueras de la comisaría de policía de la ciudad. El hombre saca una botella de su manga, vacía el contenido en el parabrisas y el techo del vehículo y luego prende fuego al coche.

Algunos vecinos, parece ser, que han optado, preventivamente, por incluir algún tipo de simbología ( como una pegatina con una media luna ) o simplemente retirar las pequeñas referencias de símbolos franceses ( como una pegatina con la bandera de Francia ), pues todo hace pensar que los coches con referencias patrias de Francia son los principales objetivos a incendiar. En los últimos años, este fenómeno ha sido habitual en zonas cercanas a barrios no-go ( lugares automarginados con una importante presencia de inmigrantes ), pero la ciudadanía observa con preocupación como se ha extendido a barrios obreros y otras zonas residenciales de casi toda Francia y otras zonas de Europa.

 

Ampliación 9 de enero del 2020

1.457 vehículos fueron incendiados en La víspera de Año Nuevo, un récord.