Todo apuntaba <–  ( nótese el tiempo, del verbo ) a que se trataba de un delito de violencia machista por parte de su exmarido, el cual fue detenido y llevado a la comisaría de Policía. Sin embargo, según han informado desde La Policía, «todo apunta a que se trata de una autolesión», ya que esta mujer habría interpuesto con anterioridad varias denuncias falsas contra el ahora detenido y había intentado también autolesionarse en diferentes ocasiones.

No han transcendido los perfiles de los implicados.

Posiblemente un facultativo o perito judicial, si fuere un agente, habrá detectado que la o las heridas producidas han sido de una determinada manera, generalmente propias de alguien que se autolesiona o busca esta acción ( sea para llamar la atención o para inculpar a un tercero ). Pero algunas veces cuesta detectarlo con seguridad porque entre otros motivos pueden producirse en lugares ya afectados o en zonas con lesiones. ( Se ha dicho que alguien intentaba autolesionarse en diferentes ocasiones ). Puede ocurrir también que un agresor aproveche estos hechos pasados para agredir realmente y por un determinado momento a la persona autolesionada. Una difícil decisión de los agentes intervenientes, más para el sospechoso que ha acabado detenido. Recordemos que ha habido casos de maltratadores que permanecían en libertad, con una orden de alejamiento, mientras la víctima ( mujeres en muchos casos ) denunciaba ante La Policía y acababan asesinadas por sus antiguas parejas o los sospechosos y denunciados. En esto, se incide que se detectaron denuncias falsas* previas, los agentes en este caso no deberían de haber detenido al sospechoso porque estas denuncias falsas* van acompañadas de acciones delictivas de autolesión ( parece evidente que alguien trata de implicar o incriminar a un tercero ). Se podría entender la detención si no hubiere o hubiesen actos lesivos autoinfligidos, alguien lo consideró así.