Cuántas veces hemos escuchado por los amigos de Soros eso de » son sus costumbres y hay que respetarlas «, pues en este caso algunos desconocedores de las tradiciones occidentales se han encontrado con una sorpresa, física aunque en alegoría, sí.

Los Krampus ( Krampusverein ) son unos pequeños demonios que vienen acompañando a Sankt Nikolaus y que azotan sin piedad a quien no ha sido bueno el año anterior. Es como la versión del carbón en España ( y otras zonas más ) pero a mamporros y estacazos, en menor medida a guantazos o latigazos. Aunque en desuso se conserva simbólicamente en zonas de Andalucía desde la época de Olavide donde antiguamente se utilizaban trapos o útiles de algodón. La zona debe de estar despejada antes de pasar estos participantes de no ser así tienen potestad para despejarla como indican las costumbres, pero nunca contra niños, mujeres o ancianos.