Aunque en un primer momento, todo quedó en una simbólica multa, la impertinente mujer comunista ( simpatizante de Soros ) ha seguido manteniendo, de alguna forma, sus declaraciones. Y esto lo ha podido detectar La Justicia. De ahí que abran juicio oral. Esta mujer radical, en sus reclamos, de origen inmigrante, y de » ideología » comunista, no ha rectificado sus aportaciones públicas sobre el suceso de Lavapiés donde una persona falleció de muerte natural y donde agentes de La Policía intentaron salvar a la persona afectada o al menos practicarles los primeros auxilios ( además de avisar a los servicios sanitarios ). Por si fuera poco, y a los pocos días, varios testigos presenciales difundieron -también en Redes Sociales- y ante la prensa en España, que, la persona ya fallecida fue tratada correctamente y que La Policía no perseguía a nada ni a nadie en esos precisos momentos y mucho menos a la persona afectada.

Algunas asociaciones de profesionales de La Policía han podido demostrar su malestar por estas exposiciones de particulares -con publicidad- ( como Arce ) que aún sabiendo de lo que sucedió realmente mantiene algo más que críticas, sin base argumental, e incluso propaga una mala imagen a este gremio ( el de La Policía ) [ habría que ver si esto es asunto de odio ]. Como ella, también, de alguna manera, al ex-presidente de SOS Racismo en España, un tal Moha, que recibió también información de los testigos presenciales hablando de la correcta actuación de La Policía en ese suceso pero que no se ha dignado siquiera en contactar con la tal Arce. Por tanto, es lógico pensar que alguien esté interesado en aclarar definitivamente este asunto mediático.

Ya el informe médico no dejaba dudas al respecto.